
Con una destacada participación, se llevó a cabo la última clase de la Diplomatura "Formación integral del líder y estrategias de conducción consciente", el lunes 9 de junio, a cargo de la Fundación Logosófica. La actividad contó con la presencia del Ing. Alejandro Gabriel, quien viajó especialmente para compartir sus conocimientos y experiencias como profesional y estudioso de la logosofía.
El encuentro tuvo lugar con el acompañamiento del equipo de la Fundación en Jujuy: la Coordinadora General, Contadora Silvia Margarita De Zan; el Contador Elías Martín Calizaya; la Contadora Nora Mercedes Femayor; la Licenciada Sonia Beatriz García y la Especialista Irma Noemí Mercadal. Además, participó el Decano de la Facultad de Ingeniería, Ing. Luis Alejandro Vargas, quien se hizo presente para agradecer y destacar la importancia de esta formación para los futuros profesionales. Valoró especialmente el aporte de la logosofía tanto en el desarrollo personal como en el desempeño laboral, subrayando la necesidad de una preparación integral que trascienda lo técnico.
Durante esta última clase, el Ing. Alejandro Gabriel –miembro del cuerpo docente de la Fundación– impartió los contenidos correspondientes al último módulo de la diplomatura. En la provincia de Córdoba, se graduó como Ingeniero Civil, y continuó su formación en Buenos Aires con una materia en Ingeniería Hidráulica. Posteriormente, se desempeñó en el ámbito privado fundando una empresa de desarrollo de software Mercap, especializada en soluciones para la industria financiera. Actualmente, lidera equipos de más de cien personas, y fomenta en los jóvenes el impulso emprendedor, reconociendo los desafíos pero también el gran estímulo que implica la iniciativa privada.
Gabriel compartió su acercamiento a la logosofía, el cual se dio en los inicios de su etapa universitaria, en un momento de profunda inquietud existencial. “Sentía que la vida era más que hacer una carrera, trabajar o formar una familia. Sentía que tenía que tener un propósito”, expresó. Fue entonces cuando una charla sobre logosofía lo conectó con esta ciencia, que despertó su interés no solo por su lógica y estructura experimental, sino por su propuesta transformadora.
“La logosofía no se limita a teorías. Es una forma de vida que se valida en la experiencia cotidiana. Enseña que el ser humano puede cambiar y evolucionar, pero eso requiere del conocimiento, sobre todo, de uno mismo”, señaló. El principio que guía esta ciencia, según Gabriel, es claro: “No crean. Piensen y comprueben”. Se trata de aprender a conocerse, a pensar con claridad, y de transitar un proceso de evolución consciente que lleve a cada uno a ser su mejor versión.
En esta clase de cierre, se abordaron ejes esenciales como la independencia personal y el pensamiento crítico, pilares del liderazgo consciente. Se habló de los niveles del liderazgo y de la importancia de saber pensar para poder ejercerlo plenamente. También se profundizó en el desarrollo del criterio propio, el descubrimiento de conceptos erróneos arraigados en la cultura, y cómo esto puede llevar a comportamientos colectivos sin sentido.
“La idea fue comprender las leyes universales que rigen tanto el mundo físico como el comportamiento humano. A partir de allí, aprender a pensar bien, a ubicarse y a construir la confianza en uno mismo, para dejar una huella positiva en el mundo y en la vida de los demás”, concluyó.
Los asistentes destacaron la riqueza de los intercambios y la apertura del grupo para escuchar y aprender. Una experiencia profundamente formativa que dejó herramientas, reflexiones y un mensaje inspirador: el ser humano tiene el potencial de transformarse, de conocerse y de liderar con conciencia.







